Soy una persona muy curiosa y me paso la vida buscando nuevas actividades extra-curriculares, hobbies, explorando habilidades hasta ahora no descubiertas, planeando salidas al teatro -a veces compulsivamente-, cocinando, viajando, cuidando de mis muchas plantas, etc.. Si bien estas actividades no forman parte de mi vida estrictamente laboral, elijo tener este espacio para compartirlas contigo, ya que sí son una parte importante de quién soy como persona -y, por lo tanto, como profesional.
Llegué a mi clase de torno para principiantes con un sinfín de referencias de piezas y diseños que quería intentar reproducir. Hoy, luego de casi 2 años de práctica, sigo sin llegar a conseguir del todo esos resultados. Así de ambiciosa llegué…
Ya, ok, lo acepto. Le hablo a mis plantas, le hablo a la gente de mis plantas -quieran o no-, algunas tienen nombre propio, me emociono casi hasta las lágrimas cuando alguna me regala una flor por primera vez, les tomo fotos...
Me llevé la Nikon D90, viejita, empolvada y con el autofoco malogrado a la fiesta de la Mamacha Carmen, Paucartambo, Cusco, 2017.
Era ciertamente una propuesta inusual… y el aceptarla o no, una decisión, digamos, importante. Me repleté de una chanfainita de emociones… ganas enormes de ir, miedos -varios-, algo de culpa por quitarme en medio de la semana… pero… ¿no es eso acaso lo que vengo buscando?